Condiciones Generales de Venta
Última actualización: 30 de abril de 2026
1. Objeto
Las presentes Condiciones Generales de Venta regulan las relaciones comerciales entre Milo Canarias Alimentación, Milo Sur Alimentación y Milo Food Solutions y sus clientes profesionales en materia de suministro de productos alimenticios.
2. Ámbito de aplicación
Estas condiciones se aplican a todos los pedidos, presupuestos, suministros, entregas y facturas. La aceptación de un pedido o entrega implica la aceptación íntegra de las presentes condiciones.
3. Pedidos
Los clientes podrán realizar pedidos a través de los canales habilitados. Milo se reserva el derecho exclusivo de aceptar, modificar, rechazar o cancelar pedidos en función de disponibilidad, logística, riesgo comercial o circunstancias de fuerza mayor.
4. Precios
Los precios son los comunicados y vigentes en la fecha del pedido. Salvo indicación expresa, los precios no incluyen impuestos. La empresa se reserva el derecho de actualizar las tarifas comerciales en cualquier momento.
5. Entrega y recepción
La mercancía se considera entregada en el momento de su recepción por el cliente. El comprador deberá inspeccionar los productos inmediatamente tras la entrega.
6. Reclamaciones
Las incidencias relativas a cantidades, referencias o daños visibles deberán comunicarse por escrito en un plazo máximo de 48 horas. Transcurrido dicho plazo, la mercancía se considerará aceptada.
7. Devoluciones
No se aceptarán devoluciones de productos perecederos una vez efectuada la entrega, salvo incidencia debidamente documentada y comunicada en el plazo establecido.
8. Pago
Los plazos y condiciones de pago son los pactados en el contrato o acuerdo comercial vigente. El impago en el plazo acordado devengará los intereses de demora legalmente establecidos.
9. Fuerza mayor
Ninguna de las partes será responsable por el incumplimiento de sus obligaciones cuando dicho incumplimiento sea consecuencia de circunstancias de fuerza mayor ajenas a su control.
10. Responsabilidad
La responsabilidad de la empresa queda limitada al valor de la mercancía objeto de la reclamación.